La receta que cruzó el Atlántico
Hola, soy Raquel.
Esta receta no la inventé yo. Venía de mi bisabuela francesa, escrita como se escribían antes: con medidas aproximadas y mucha confianza en las manos de quien la iba a hacer.
Cuando llegó a mi cocina, la hice tal cual. Y después la hice otra vez, y otra, hasta que empezó a parecerse a mí. Le añadí el corazón de mi cocina mexicana: la nuez pecana de aquí, el punto de sal que aquí sí se entiende. Y en algún momento dejó de ser solo la receta de mi bisabuela para volverse también la mía.
Eso es Maison Nux. Maison por la casa de donde viene. Nux por lo que hay dentro. Y en medio, el equilibrio entre tradición y sabor que llevo años buscando en cada tanda.
La sigo haciendo en tandas pequeñas, a mano, con los mismos cuatro ingredientes de siempre. No porque sea más eficiente, no lo es, sino porque es la única forma en que sabe a lo que tiene que saber.
Gracias por dejarla entrar a tu casa.
— Raquel

